América Latina y el Caribe poseen como principal activo una gran variedad de ecosistemas provistos de altos niveles de biodiversidad. La región presenta una dependencia económica por tales ecosistemas y sus servicios asociados, los cuales proporcionan servicios que entregan aportes directos a la producción de sectores clave en las economías de la región, así como también inciden de manera directa en la disponibilidad de agua, la regulación del clima, depósitos de carbono, entre otras muchas otras funciones.

CAF entiende que el principal aporte de la dimensión ambiental al desarrollo sostenible de la región, apunta hacia el reconocimiento de la conservación y el uso sostenible los recursos biológicos, siendo determinantes en la transformación productiva y la inserción de la región en el contexto mundial. Para ello, CAF ha venido promoviendo y acompañando los acuerdos internacionales de medio ambiente que han sido suscritos por sus países miembros, como el Convenio sobre la Diversidad Biológica y sus protocolos anexos.

De acuerdo con CBD en 2013, al menos el 4% del comercio mundial, equivalente a 290 mil millones de dólares, fue destinado a transacciones de productos y servicios asociados a biodiversidad. Teniendo en cuenta la gran riqueza en biodiversidad que ostenta la Amazonía, dicho valor creciente es significativo para incentivar dinámicas de desarrollo sostenible en el ámbito amazónico que atiendan tales mercados. A partir de la solidez institucional, financiera y técnica, la visión CAF amazonía se suma a los múltiples esfuerzos de los diferentes actores, por lograr la valorización adecuada del capital natural amazónico dentro de las cuentas nacionales de los países.