En la actualidad, la región está produciendo 321 millones de metros cúbicos de madera, monto nada despreciable dado que el último bajonazo de la industria maderera en el ámbito global pasó por una reducción de la producción estimulada por la consecuente disminución del consumo, lo que obliga a repensar y orientar los estímulos de consumo hacia adentro de la propia región latinoamericana.

A pesar de que las economías de la región no discriminan en los aportes que generan los PFNM, es importante reconocer que en la actualidad estos permiten la obtención de productos vegetales como alimentos; forraje; materias primas para medicamentos, productos aromáticos y especierías; materias primas para colorantes y tintes; materias primas para utensilios y productos de artesanía y de construcción; plantas ornamentales; exudados; y otros productos vegetales, así como productos animales: animales vivos, cueros, pieles y trofeos; miel silvestre y cera de abejas; carne de caza; otros productos animales comestibles; y otros productos animales no comestibles.